¿Por qué me cuesta relacionarme con los demás?

Hay personas que muestran una gran capacidad para relacionarse con otras y hacer amistades fácilmente. Por el contrario, a otras personas les resulta muy difícil entablar una conversación con desconocidos o interactuar con los demás. En realidad, las personas que poseen la capacidad de interrelacionarse adecuadamente con los demás no son más simpáticas o más agradables que las personas que no poseen esta habilidad. Entonces ¿en qué radica la diferencia entre estas personas? La respuesta es: en las habilidades sociales.

¿Qué son las habilidades sociales?
Las habilidades sociales se pueden definir como: ”El conjunto de conductas emitidas por un individuo en un contexto interpersonal que expresa los sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos de ese individuo de un modo adecuado a la situación, respetando esas conductas en los demás, y que generalmente resuelve los problemas inmediatos de la situación mientras minimiza la probabilidad de futuros problemas.” (Caballo, 1986). Por tanto, una persona con habilidades sociales es aquella que es capaz de interactuar eficazmente con los demás, es decir, solucionar problemas y/o evitar conflictos, saber expresar su opinión e ideas correctamente, saber decir “no”, hacer críticas o expresar su desacuerdo con algo sin molestar ni resultar ofensivo.

¿Cómo sé que no tengo habilidades sociales?
Esta es una de cuestión por la que habitualmente se consulta al Psicólogo. Si a una persona le cuesta relacionarse con los demás o, cuando lo hace, provoca el rechazo del resto, es que carece de habilidades sociales. La dificultad para relacionarse se atribuye a la timidez, ya que se percibe un sentimiento de vergüenza en el momento de expresarse o de interactuar con el resto. La vergüenza es una sensación humana que se deriva de la propia percepción de deshonor que conduce a la humillación. Genéricamente se define como “la emoción que nos hace saber que somos finitos” (John Bradshaw). Pero objetivamente no hay ningún deshonor o humillación en entablar contacto con los demás.

¿Entonces por qué se siente vergüenza o timidez? Por diferentes razones: por miedo al rechazo, al fracaso, a la negación y, en definitiva, miedo a no tener éxito socialmente. Este tipo de sentimientos y pensamientos denotan una falta de habilidades sociales. Las personas con una mayor facilidad de relacionarse no tienen esta percepción ni estos pensamientos negativos hacia sus conductas. La falta de habilidades sociales no siempre se relaciona con la falta de interacción. Muchas personas no sienten dificultad para relacionarse, pero lo hacen erróneamente, de modo que los otros se sienten ofendidos o molestos por el modo que se les ha comunicado algo. Se trata de personas que, sin pretenderlo, molestan a los demás con sus comentarios o con la expresión de sus opiniones. Las personas con habilidades sociales son capaces de expresar opiniones e ideas de modo adecuado, evitando los conflictos. Las habilidades sociales se pueden aprender, se pueden entrenar, es una de las funciones del psicólogo. Muchas personas no sienten dificultad para relacionarse, pero lo hacen erróneamente

¿Para qué sirven las habilidades sociales?
Las habilidades sociales pueden ser muy útiles en la vida diaria. ya sea para lograr una adecuada interacción personal con los demás, para expresar y comunicar ideas de forma óptima o para facilitar la integración y el acercamiento hacia personas desconocidas. Asimismo, una persona habilidosa socialmente tendrá una mayor capacidad de comunicación y, por lo tanto, de resolución de conflictos.

Las habilidades sociales contribuyen a mejorar tres factores muy comunes en la vida diaria:
1. Factores materiales: Una persona con habilidades sociales tendrá una mayor facilidad para alcanzar sus objetivos. Por ejemplo, a una persona habilidosa socialmente le será más sencillo pedir un aumento de sueldo o reclamar en un comercio.
2. Factores sociales: Las personas socialmente habilidosas tienen un mayor éxito relacional. Esto significa que les es más fácil integrarse en un grupo, hacer amistades y entablar conversaciones con desconocidos. Asimismo, las personas con habilidades sociales suelen tener una mayor capacidad en la resolución de conflictos, por lo que el vínculo relacional con los demás es más fuerte que el del resto.
3. Factores personales: Las personas que tienen habilidades sociales poseen una mayor autoestima. Esto se produce por un factor relacionado con la retroalimentación, ya que cuando una persona percibe que tiene éxito socialmente y que es capaz de resolver problemas de modo adecuado se siente satisfecha consigo misma.
Por otro lado, un entorno libre de conflictos y socialmente óptimo promueve la autoestima de las personas que lo integran.

¿Se nace con habilidades sociales?
No es extraño escuchar que una persona es socialmente habilidosa porque desde siempre ha tenido esa habilidad, lo cual nos puede llevar a pensar que es un rasgo de su personalidad o de su carácter y que, por tanto, ha nacido con esta capacidad. Esta idea es errónea. Nadie nace con habilidades sociales. La capacidad de relacionarse adecuadamente con los demás se aprende. Muchas personas muestran mucha facilidad para la interrelación con los demás desde tempranas edades y esto ocurre porque han tenido experiencias precoces de interrelación exitosas, o cual ha permitido que adquieran habilidades sociales desde la niñez.
Nadie nace con habilidades sociales: Aunque es en la infancia donde se aprende en mayor medida las relaciones con los demás, el proceso relacional permanece continuo a lo largo de la vida. La mayor parte de las personas adquieren sus habilidades sociales en la interacción con los otros, es decir, en los contextos sociales más habituales, como son la escuela, el grupo de amigos, la familia, etc. Posteriormente, las experiencias sociales y laborales a lo largo de la vida las afianzan. Las habilidades sociales se desarrollan por la experiencia, aprendiendo a actuar de un modo u otro en diferentes situaciones.

¿Por qué las personas no son habilidosas socialmente?
Existen diferentes razones por las que una persona no es habilidosa socialmente. Puede ser que la interacción con los demás a lo largo de su vida haya sido pobre o por una percepción equivocada de las relaciones humanas. Pero, en general, esta falta de habilidad suele ocurrir por dos motivos principales:
1. Falta de aprendizaje. Se trata de personas que nunca han aprendido como relacionarse, ya sea porque no han tenido un modelo adecuado (por ejemplo, han convivido en una familia o círculo social conflictivo) o porque no han tenido un aprendizaje directo. Un ejemplo sería una persona educada en un ambiente de total rigidez con unas normas muy estrictas. Puede que esta persona nunca aprendiera a expresar su opinión de modo adecuado.
2. Falta de práctica. Se trata de personas que han aprendido estrategias en habilidades sociales pero que nos las utilizan en su vida diaria, generalmente por la presencia de otros factores que las inhiben o que interfieren en el comportamiento. Un ejemplo son los pensamientos negativos o el miedo al fracaso. Si una persona está convencida de que se le va a negar algo, nunca pondrá en práctica determinadas habilidades sociales. Por ejemplo, si alguien piensa continuamente “no me van a dar el ascenso”, nunca lo solicitará.
Asimismo, si una persona tiene el convencimiento de que no va a caerle bien a nadie, no hablará con nadie en una reunión social o directamente no acudirá. Un fenómeno parecido ocurre con el miedo a hablar en público, que coarta la ejecución de la conducta de expresarse debido a los pensamientos negativos que interfieren. Las habilidades sociales se pueden mejorar a lo largo de la vida. Existen numerosos recursos que se pueden adoptar para mejorar las habilidades sociales y así poder enriquecer la interacción con los demás. En el caso de que una persona sienta un gran malestar por no poder relacionarse o por no saber cómo hacerlo, casos como fobia social o hablar en público, es recomendable que acuda a un profesional que le dote de estrategias efectivas que le permitan superar estos obstáculos y la ansiedad derivada.

2 de febrero de 2026
Reflexión: El amor bíblico no solo describe cómo debemos tratar a otros, sino quién estamos llamados a ser. Cuando permitimos que el amor de Dios transforme nuestro carácter, dejamos de reaccionar desde nuestras heridas y empezamos a responder desde nuestra identidad en Cristo. Amar de esta manera no es un esfuerzo humano, sino un reflejo de lo que Dios ya está haciendo dentro de nosotros. Preguntas de reflexión: ¿Qué parte de la definición de amor en este pasaje te desafía más hoy? ¿Cómo puedes practicar un amor más paciente y bondadoso en tu día a día?
30 de enero de 2026
Has estado por 6 días leyendo los escritos de 3 personas, somos 3 amigas que se consideran hermanas; con carácter y formas totalmente diferentes, pero con algo en común; Dios nos está enseñando a respirar, en este último día quisimos compartir lo que a nosotras nos ayuda a respirar, esperando sea de mucha bendición para ti. Rosali dice: ¿Qué hago para respirar? Cuando necesito respirar no tengo una rutina establecida pero lo que sí tengo claro es que necesito desconectar para reconectar y mi única forma de reconectar es estar a solas con esa fuente que es mi aliento de vida, Jesús. No tengo guiones pues no todas las situaciones serán las mismas, por eso me permito fluir, abrir todo de mí, para que Él pueda llenar siempre cada espacio porque el estar en su presencia siempre devolverá mi aliento trayendo siempre el mejor resultado. Karen dice: Soy lo que algunas personas llaman en mi país ser intensa. Me gusta tener todo listo a tiempo, que todo salga como lo establecido.Cuando esto no sucede así, me estreso mucho y siento que el aire no está entrando a mis pulmones. Pero en los últimos días El Señor me ha hecho detenerme, y recordar que sus tiempos y sus planes son mucho mejores que los míos, que no siempre las cosas saldrán como quiero pero que si dejo que Él tome el control me ayudarán para bien. Jennypher dice: Para ser sincera la mayor razón de mi falta de respiración era que intentaba hacer todo por mis medios y por mis fuerzas, necesitaba sentir el control, y aunque supiera que Dios estaba obrando quería ver lo que Él estaba haciendo, para saber más o menos por qué medio él iba a resolver, ósea seguir teniendo el control. Intentar tener el control siempre, sobre todo con cosas que indiscutiblemente no puedes controlar nos drena, nos desgasta, nos cansa, nos roba la paz y la respiración. Cuando entendí que era eso lo que no me permitía respirar aprendí a acudir a Dios no solamente para entregar la situación sino también para entregar el control y permitirle obrar de la forma que Él considere la mejor para mí. Descansar en Él de verdad, confiar en Él de verdad y solo así fue como la respiración volvió a mí. SI DE VERDAD CONFIAMOS EN DIOS, no hay por qué temer ni abrumarnos, confiamos y descansamos sabiendo que nuestro Padre puede resolver lo que sea. Si de verdad confiamos en Dios RESPIRAMOS. Te dejamos una lista de cosas que podrían ayudarte: 1. Identifico cuáles son las cosas que me están quitando la respiración 2. Las llevo en oración a Dios, expreso exactamente cómo me siento y le entrego mis preocupaciones y temores. 3. Entrego el control de la situación a Dios, dejo de luchar por intentar resolver las cosas por mis medios y permito que Él se encargue de todo. 4. Traigo a mi mente las promesas que he leído en la Biblia y que puedo aplicar a mi situación actual 5. Descanso de todo eso mientras confío en que Él se encargará de todo. 6. Salgo a contemplar el cielo, la naturaleza. 7. Me detengo de hacer lo que sea que esté haciendo y tomo un momento para descansar en los brazos del Señor. A veces no salen palabras solo lágrimas, pero aún las lágrimas el Señor las entiende.
29 de enero de 2026
¡Hola! Ya hemos reflexionado que el aire es vital para nuestras vidas, entendiendo también de dónde proviene ese aire que tanto necesitamos. Pero yo te digo que una manera errada de vivir nos puede llevar a depender de un oxígeno artificial y que este puede tener un alto costo para nuestras vidas. La palabra nos dice en: Proverbios 14:12 Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte. Cuando decidimos vivir bajo nuestros propios caminos, bajo nuestras propias leyes empezamos a depender de un oxígeno artificial, nos alejamos del Señor, creando en nosotros una falta de oxígeno y como bien sabemos sin Él no podemos vivir. Es aquí donde empieza ese camino tan peligroso, pues debido a la falta de aire buscamos las soluciones rápidas que nos ofrece el mundo, un falso oxígeno pues es momentáneo, aunque en un inicio puedes llegar a sentirte cómodo y hasta entender que las cosas ya marchan bien. No te dejes engañar porque no es así, este tiene un costo. Ese costo se llama llevar una vida lejos de Dios, lo que se define como una vida en pecado, una vida vacía. Aunque estés respirando sabes que no lo haces de forma natural, ya que hay cosas que te incomodan, cosas que te pesan haciéndote ver que hay algo que no anda bien. Debe ser bien difícil tener que arrastrar un tanque de oxígeno a todas partes, el depender de una cánula en la nariz para poder respirar, pues estas cargando con el peso de tus pecados y decisiones. Cuando decides ir por ese camino que a ti te parece derecho, pero recuerda que al final es camino de muerte. Parece una idea muy fuerte pero el alejarte de Dios va apagando tu espíritu, te recuerdo que nuestro espíritu depende de Su Espíritu, y es que fuera de Dios nada somos. deberías saber cuál es la diferencia entre el falso oxígeno (el que te ofrece el mundo) y el verdadero oxígeno (el que te ofrece Dios). Él no te pone cargas pesadas sino que te las quita, cuando decides ir por el verdadero oxígeno tus problemas, tus ansiedades, tus inseguridades ya no te pertenecen sólo a ti, ya todo es más ligero pues el Padre está allí para darte ese aliento cuando sea necesario, aliento de vida que fluirá en ti eternamente cuando decides seguirle a Él, cuando decides buscarle. Permítete el vivir una vida en libertad, sin cargas ni nada que te ate, permítete caminar de su mano y respirar. Oremos: Señor hoy reconozco que he vivido momentos donde he dependido de un falso oxígeno, pido perdón por caminar fuera de tus senderos. Te pido Padre que seas tú haciéndome volver hacia tu voluntad, donde pueda sentirte y descansar en tus brazos. Que si en algún momento intento alejarme me recuerdes dónde pertenezco. Gracias Dios por tu inmenso amor porque me recibes con brazos abiertos, gracias Dios por tu aliento que me infunde vida, vida eterna y en abundancia, Amèn.
28 de enero de 2026
Un grupo de monjes budistas emprendió una caminata histórica para promover la paz, partiendo el pasado 26 de octubre desde Fort Worth, Texas, con destino a Washington D.C., a donde esperan llegar a mediados de febrero. Durante su recorrido, no caminan solos: los acompaña “Aloka”, un perro fiel que se ha convertido en parte esencial del grupo. Su nombre significa “Iluminación”, y simboliza el mensaje de esperanza, unión y conciencia que los monjes buscan llevar a cada comunidad que encuentran en su camino. Un viaje espiritual que recuerda que la paz comienza paso a paso.
28 de enero de 2026
Te preguntarás ¿Cómo se puede respirar cuando sientes que te ahogas, cuando sientes que el agua te llega al cuello? ya sea que te ahogues en afanes, en preocupaciones, o en la peor de las tormentas que has atravesado, que haya venido con mucho viento en contra, te forma un nudo en la garganta y literalmente sientes que se te escapa el aire. Tomaré esta historia de Pedro para ayudarte a respirar. Mateo 14: 28 Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. 29 Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. 30 Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! 31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? 32 Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento. En esta historia muy conocida, leemos que Jesús se está acercando a la barca donde están los discípulos, en medio de una gran tormenta, caminando sobre el mar. Pedro siendo el más osado le dice que si se trata de Él, su maestro, le permita también hacerlo. Y Jesús se lo concede, PERO al ver el fuerte viento, tuvo miedo y comenzó a hundirse. 1-Nos hundimos cuando nos enfocamos en la tormenta y le damos paso al miedo. El primer factor que nos hace dejar de respirar es concentrarnos en eso que nos quita la respiración. Nos dejamos sumergir por el miedo que nos genera la situación, y nos desenfocamos de Jesús y sus promesas. S. Juan 14:27 2-Cuando nos falta la respiración lo mejor es acudir al señor. Pedro era pescador de profesión, a pesar del fuerte viento no era sencillo que se ahogara, él sabía nadar. Pero vemos como el desestimó todos sus conocimientos y cuando se comienza a hundir, cuando el aire comienza a faltarle, cuando comienza a ahogarse, se enfoca en clamar a su padre. Salmos 18:6 3-Cuando deposites enteramente tu confianza en el Señor, cuando le des el absoluto control, Él nos va a llenar de su paz que sobrepasa todo entendimiento, nos hará descansar, nos permitirá respirar de nuevo y se calmará el viento. Hebreos 4:16 Cuando sientas que te quedas sin respiración, que la situación te ahoga, que te roba la paz y te deja sin el aliento necesario aún para orar, recuerda tienes que echar a un lado la duda y el miedo, que desestimar todos tus conocimientos, toda tu fuerza, toda tu capacidad, soltar el control, aprender a confiar, acude a el Señor que es tu oportuno socorro, el que calmará la tormenta, te llevará a tierra firme y te permitirá respirar de nuevo. ¡Te lo dice alguien que luego de luchar por mucho tiempo, hoy respira!
27 de enero de 2026
Después de un partido entre Los Angeles Lakers y Portland Trail Blazers, la estrella de la NBA LeBron James compartió un versículo bíblico en su historia de Instagram porque un recogepelotas le dio una tarjeta con Isaías 41:10 que decía “No temas, porque yo estoy contigo…” y le dijo: “Jesús te ama”. James explicó que el gesto del joven lo conmovió, que el versículo “le habló”, y por eso decidió publicarlo en sus redes, mostrando gratitud tanto por el mensaje como por la valentía del chico que se lo entregó. El momento, ocurrido tras una derrota de los Lakers, se volvió viral en redes sociales, con muchas personas destacando el valor de que un atleta tan conocido compartiera una palabra bíblica con sus seguidores.
27 de enero de 2026
Agobiada por lo que pasó, pasa y pasará, con el corazón comprimido, ojos hinchados y un alma que está cansada y dice no poder más!! Salió a caminar sin rumbo, sin dirección aparente, sólo necesitaba respirar, tenía que descansar! No podía más!! Debajo de un gran árbol, dejó fluir todo!! Su exceso de preocupaciones, sus exigencias a ella fuera de lo normal, dejo fluir el temor. Y es que aunque la veían sola debajo de ese árbol no lo estaba!! Tenía la mejor compañía, el abrazo más cálido que cualquiera pueda recibir, la voz más tierna que le decía *mis planes son mejores* ¿Has perdido la musa mi princesa? Por favor Mírate al espejo, he puesto mi arte en ti, cada detalle lo hice para ti porque te amo como la niña de mis ojos!! Hecha sobre mi tus cargas, yo te ayudo, esfuérzate y se valiente ya falta menos!! Te amo y no estás sola!! Y al final no solo respiró, volvió a la vida🦋 Hoy puedes ser tu esa persona que encuentre su momento perfecto con el Padre, ese momento en el que puedas volver al respirar, que puedas volver a sentir la dulce frisa del Espíritu Santo soplando en tu vida. Sé que a veces se nos hace muy difícil ver a Dios en medio de nuestras adversidades, pero hoy cierra tus ojos donde te encuentres y siente ese abrazo cálido del Padre, igual como el señor me acompañó aquel día debajo del gran árbol puede acompañarte a ti en el lugar donde estás, confía y no olvides que Él te ama como nadie. Pido a Dios que puedas encontrar descanso en sus brazos.
26 de enero de 2026
Hoy quiero decirte que, en medio de tu desesperación y falta de aire, es necesario hacer una pausa para reconectar y hablar con el Padre, porque solo así lograras respirar verdaderamente, sé que hay situaciones que llegan y nos golpean tan fuerte que nos quitan el aire, sentimos que no hay salida, todo se derrumba, el trabajo, la familia, las relaciones, las amistades y ___________ (te dejo aquí esta raya para que pongas eso que te ahoga en estos momentos) Honestamente no es nada fácil pasar por un momento así y pensar en una pausa, en reconectar, por lo que hoy quiero recordarte que Dios te lleva de la mano y no te suelta, por eso es necesario que pares para que puedas ver cómo te sostiene. Hoy en medio de tu afán y desesperación al no tener aire, te traigo este versículo Génesis 2:7 Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente. Lo que nos dio vida fue el soplo que el Padre hizo en el hombre, tu y yo respiramos hoy en día por ese momento en el que el Padre sopló su aliento de vida en nosotros, nuestra vida esta guardada en Dios. No hay mayor seguridad que esta para hacer una pausa, porque no se trata de lo que te abruma sino de quién está en control y en quién vas a depositar tus cargas. Ten paz porque Dios no va a soltarte, y es el mismo Padre que se detuvo a soplar su aliento, quien te brindará aire en esos momentos que te falte, sólo necesitas hacer esa pausa y entrar en su presencia. Toma un momento de intimidad y abre tu corazón al Padre, dile cada una de las cosas que te oprimen, no importa que tan grande o pequeño sea, deja que Dios se encargue, y será allí en sus brazos, en medio de tu pausa que te darás cuenta, que ya todo no pesa, y que tu respiración vuelve a ser la misma, porque has decidido creer, creer en el Padre, entendiendo que lo que hoy portamos, lo que somos, es porque Él decidió soplarlo en cada uno de nosotros y es su soplo lo que hoy nos infunde vida. Oremos: Señor reconozco que hay cosas que me oprimen y no me permiten seguir, la carga se ha vuelto muy pesada por eso me aferro a ti, aquí con fuerzas agotadas, nudo en la garganta y respiración cortada te entrego todo tal cual soy. Doy gracias por lo que me permites vivir, doy gracias porque me has permitido hacer una pausa y reconectar, quiero pedirte que si en algún momento me llega a faltar el aire me recuerdes que tú no me dejaras perecer, que mi aliento viene de ti porque la vida de los hijos esta guardada en Dios, Amén.
24 de enero de 2026
El primer hombre en habitar la tierra fue Adán; este fue hecho por Dios, el Señor se detuvo a crearlo con delicadeza y entrega. El señor tomo barro (polvo) y soplo en su nariz aliento de vida, ese primer hombre empezó a respirar gracias a la providencia del señor, Dios mismo soplo aliento en él. ¿Qué pasa con nosotros cuando lo que nos hace pensar que no podemos respirar es lo que nos agobia? Estamos olvidando de donde viene nuestro aliento, y que este no está condicionado a nuestra situación, que sin importar lo que pase para el dueño del aire no hay nada imposible. Hay un soplo que nos hace entender esta verdad; ese soplo es el soplo del omnipotente, ese soplo que te da vida. Si hoy sientes que te falta el aire, estas muy agobiado, sientes no poder más, si estas lleno de temor te invito hacer esta oración conmigo. Señor mi Dios necesito tu soplo en mi vida, sé que, aunque siento que me falta aún el aire tu soplo puede traerme paz y vida, pongo a tu disposición mi vida y recibo tu soplo en el nombre de Jesús.
23 de enero de 2026
La respiración es una habilidad natural que adquirimos desde el momento del nacimiento, inmediatamente después del parto comenzamos a utilizar nuestros pulmones de manera correcta y de forma casi automática, y lo hacemos desde ese momento y por el resto de nuestra vida. No tenemos que estar conscientes de que respiramos, no tenemos que intentar controlarlo, nuestro cuerpo va a respirar. La respiración, aunque simple, sencilla, y elemental, es vital, y está muy ligada a nuestra parte emocional. Respirar de manera correcta, nos produce paz, bienestar, sentimos que hay vida fluyendo en nosotros, pero cuando la perdemos es tan grande la desesperación, que sentimos opresión, ansiedad, nos asfixiamos, nos debilita y nos quedamos sin vida y no solo sentimos esto en medios físicos sino también en lo emocional. Hay circunstancias que provocan que se nos corte la respiración y comencemos a sentir asfixia, no es una asfixia literal, pero se siente muy real, desde el alma sentimos que se nos escapa el aire y que vamos muriendo. Salmos 143: 3 El enemigo atenta contra mi vida: quiere hacerme morder el polvo. Me obliga a vivir en las tinieblas, como los que murieron hace tiempo. 4 Ya no me queda aliento; dentro de mí siento paralizado el corazón. (NVI) En este capítulo que parece más una oración, vemos que la opresión que generó la adversidad del salmista David en este momento, le hacía sentir en lo físico, falta de aliento y sensación de parada cardiaca. Se estaba asfixiando, la opresión lo estaba matando. Salmos 143: 5 Traigo a la memoria los tiempos de antaño: medito en todas tus proezas, considero las obras de tus manos. 8 Por la mañana hazme saber de tu gran amor, porque en ti he puesto mi confianza. Señálame el camino que debo seguir, porque a ti elevo mi alma. (NVI) Pero vemos que más adelante, en este mismo capítulo que nos detalla una forma de mantener la calma cuando se nos va la respiración por la adversidad, y es trayendo a memoria las cosas que ha hecho nuestro padre, meditar en todas sus proezas, considerar todas las obras de sus manos, tener confianza en que si aún al momento de nacer, cuando no sabíamos nada ni había manera de aprender, nos enseñó a respirar, y ahora también puede hacerlo. Nuestra alma, nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestra respiración, de todas ellas dejemos en nuestro Dios su control. Filipenses 4:7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.
Show More