Hábitos espirituales: Oración

¿Hay algo que te impida hablar con Dios regularmente?
Orar significa simplemente hablar con Dios y luego escucharlo. Y como Jesús dijo varias veces: «Cuando oréis…», sabemos que Él espera que nosotros también oremos.
Sentirse cómodo al orar puede requerir práctica, pero eso no tiene por qué impedirle buscar con confianza la intimidad con Él.
Dios siempre está esperando acercarse a ti, y nada de lo que le digas podrá impedir que te ame.
La Cuaresma es un buen momento para empezar a hacer de la oración un hábito diario. Si intentas estructurar tu vida en torno a Dios, pero no dedicas tiempo a hablar con él, te será imposible mantener tu vida centrada en Dios.
Es más fácil crecer espiritualmente cuando eres honesto con Dios sobre tu crecimiento. Y cuando le hablas de cómo te va, empezarás a recordar que Dios realmente está contigo y que se deleita en estar contigo. Así que hoy, tómate un tiempo para tener una conversación honesta con Dios.
Tome acción: si no está seguro de qué orar, intente orar el Padre Nuestro y luego adáptelo.
Padre nuestro que estás en los cielos,
Que tu nombre sea santificado.
Que tu Reino venga pronto.
Hágase tu voluntad en la tierra,
como en el cielo.
Danos hoy el alimento que necesitamos ,
y perdónanos nuestros pecados,
como nosotros hemos perdonado a aquellos
que pecan contra nosotros.
Y no nos dejes caer en la tentación,
pero líbranos del mal.
Mateo 6:9-13 NTV







