¿Por qué Cuaresma?

Haz una pausa por un momento y mira hacia afuera. ¿Qué ves? ¿Qué te hace sonreír?
Sea lo que sea lo que acabas de describir, piensa en esto: lo que viste siempre estuvo allí, sólo estaba esperando que te detuvieras y lo notaras.
Ése es el propósito básico de la Cuaresma: crear espacio en medio de las responsabilidades de la vida para apreciar lo que siempre ha estado ahí: la presencia de Dios.
La Cuaresma es un período de 40 días que culmina con el Domingo de Resurrección. Basada en los 40 días que Jesús pasó en el desierto, la Cuaresma es una herramienta que puede ayudarte a ser más consciente de la voz de Dios y de su amor sacrificial. Aunque la Cuaresma no se menciona en la Biblia, se debatió en el Concilio de Nicea del año 325 d. C. porque proporcionaba un ritmo de reflexión y arrepentimiento para los cristianos al entrar en la primavera, una estación a menudo asociada con nuevos comienzos.
El propósito de la Cuaresma no es "mejorar" tu vida, sino centrarla en lo que más importa: Aquel que te creó y murió por ti. Y una de las maneras de lograrlo es mediante la práctica de hábitos espirituales.
Mientras te preparas para el Domingo de Resurrección, exploremos algunos hábitos espirituales que puedes practicar durante esta temporada y convertirlos en parte de tu vida diaria en los años venideros.
Juntos, hagamos espacio para lo que importa.








