HABITO DE LA GRATITUD DIA4

La gratitud en la Biblia se refiere tanto a la cima de la montaña iluminada por el sol como al valle profundo y oscuro. No esperamos a que nuestra fe sea tan fuerte que la gratitud se desborde. Practicamos la gratitud porque es parte de cómo fijamos nuestra mirada en Dios y cultivamos la fe en Él. La gratitud contrarresta la presión constante de la preocupación, el miedo y la ansiedad.
Los Salmos resultan especialmente útiles para comprender la gratitud como un arma contra la angustia. Debido a su carácter poético, a veces imaginamos que fueron compuestos en la tranquilidad de una cabaña en el bosque. Sin embargo, los salmistas escribieron muchos de sus versos en medio del peligro, las pruebas y el sufrimiento. David compuso varios salmos mientras estaba en el desierto, huyendo y escondiéndose de sus enemigos, abandonado, traicionado, hambriento, sediento y cansado. Los Salmos en el desierto se forjaron en la adversidad, no en un retiro espiritual.
Cuando la vida de David se llena de preocupaciones, al mirar a su alrededor, alza la vista con gratitud. A continuación, se presentan tres de las muchas maneras en que podemos imitar la actitud de gratitud de David:
Podemos ser…
1. Agradecidos de que Él es fiel (105:1-6)
Una de las maneras en que David da gracias es recordando las obras de Dios. Rememora la fidelidad divina. Esto le ayuda a saber que Dios puede y lo librará de nuevo. Puede afrontar el presente y el futuro porque agradece la provisión, el poder y la presencia de Dios en el pasado.
2. Agradecidos de que Él escucha (28:6-7)
David a veces le da gracias a Dios por escuchar sus oraciones y sus súplicas. Pase lo que pase, David agradece que Dios nos preste atención. Podemos llevarle a Dios las cargas de nuestro corazón y Él nos escucha con el amor de un Padre perfecto. El dolor de David no pasa desapercibido y sus súplicas no caen en saco roto, y las tuyas tampoco. El Dios del universo, nuestro Padre, te escucha y está contigo.
3. Agradecidos de que Él tenga un plan para nuestras vidas (52)
David ora con gratitud, esperando la acción de Dios. Da gracias de antemano por lo que Dios está haciendo y hará. Confía en que, como Dios lo ama, está de su lado, tiene buenos planes para él y está obrando en su vida, Dios le proveerá, lo protegerá y lo librará. David da gracias mientras ora por lo que Dios hará, y luego descansa en Él. Cuando David huye de sus enemigos y busca la liberación de Dios, le pide ayuda y le da gracias de antemano por la ayuda que recibirá en el camino (Salmo 52:5, 8-9).
Que cada día sea una oportunidad para descubrir la presencia de Dios. Tu vida está llena de bendiciones, aunque parezcan pequeñas, y al reconocerlas y dar gracias, nuestra perspectiva cambia. Como una bola de nieve, las pequeñas bendiciones se convierten en mayores y nuestra fe en Dios crece. Cuando veas los dones de Dios o experimentes su gracia, da gracias.








