Regocíjate en el Señor

Regocijarse, orar y expresar gratitud es fácil de hacer cuando la vida va bien, pero ¿qué pasa cuando te cuesta levantarte de la cama? Jesús sabía que pasarías tiempos difíciles y su antídoto para un espíritu sofocado es la alabanza, no por la lucha, sino por Su presencia y promesa de vida eterna con Él. Él te ama. Él murió por ti. Y esas son todas las razones correctas para regocijarnos en Él y alegrarnos pase lo que pase.
Oración:
Jesús, me regocijo en Ti ahora mismo y te doy gracias de corazón por el sacrificio que hiciste en la cruz por mí. Estoy realmente agradecido/a. Amén.







