Nuevas misericordias cada mañana

Imagínate acostado/a en la cama por la noche, envuelto/a en tus sábanas y repasando el día en tu mente: todas las cosas que desearías haber hecho o dicho de manera diferente. O tal vez tu alma esté abatida debido a un problema abrumador. Quizás incluso desees poder rebobinar y empezar de nuevo. Pues, sí puedes. Con cada nuevo amanecer, el amor y las misericordias de Dios están ahí esperando que los absorbas y comiences de nuevo. El ayer y sus arrepentimientos ya pasaron, y Su fidelidad y amor siguen ardiendo con fuerza cada nueva mañana.
Oración:
Padre, estoy agradecido/a y aliviado/a porque Tú me amas tanto que Tus nuevas misericordias abundan en mi vida cada día. Amén.







