Para ser un reproductor espiritual es necesario prepararse para la obra personal.

Lo que vimos hasta aquí es la base general para la obra de reproducción espiritual. Hoy queremos reflexionar en la preparación específica que exige en nuestra vida personal.
Debemos prepararnos en estas tres áreas:
- Aferrarnos a la Palabra de Dios: Necesitamos una comprensión clara de lo que enseñanza la Biblia manteniendo en alto la palabra de vida. (Filipenses 2:15-16)
- Practicar la oración: La oración para Jesús era un hábito inquebrantable y nosotros necesitamos seguir su ejemplo. También el apóstol Pablo nos enseña el ejemplo de orar por sí mismo y pedir a otros que orasen por él: por mayores oportunidades para hablar de Cristo (Colosenses 4:3); valor para aprovechar las oportunidades (Efesios 6:18-20) y la claridad de expresión necesaria para hacer entender (Colosenses 4.4)
- Tener fe en Dios y en su Palabra: No dudemos ni del amor, ni del del poder de Dios. Él quiere y puede salvar a los pecadores, por perdidos que estos estén (Juan 3:16).
Desafío para hacer hoy:
Comparta con un hermano en Cristo para que ore por y con usted. (1) Por usted, en su plan de estar preparado espiritualmente al presentar a Jesucristo al amigo por quien ya está orando. (2) Para que se una a orar con usted por esta persona.






