Para ser un reproductor espiritual es necesario hacer la obra personal.
Esto lo que hace falta en nuestras iglesias. No solo hablar del tema sino ponernos intencionalmente en acción. No son pocas las personas que conocemos y que necesitan conocer a Jesús… hagamos una lista… ¡ya tenemos el punto de partida!
La clave del evangelismo personal es tener siempre presente la orden de salir a buscar a los perdidos: “Vayan, pues, a las encrucijadas de los caminos y llamen al banquete de bodas a cuantos hallen” Mateo 22:9 (RVA 2015). No importa cuán larga sea la lista que hayamos hecho, ni lo bien que nos hayamos aprendido el plan de salvación, ni cuánto hayamos orado, si no vamos hasta los perdidos no habrá reproducción espiritual.
Desafío para hacer hoy:
Visite o contáctese personalmente con la persona por quien ha estado orando y confíe en la dirección de Dios durante la conversación. Intencionalmente preséntale a Jesucristo narrándole tu propia experiencia de conversión a Cristo.






