Para ser un reproductor espiritual es necesario trabajar por el desarrollo de los nuevos creyentes.

En la carta a los Colosenses encontramos una indicación clara de ayudar a los nuevos creyentes a alcanzar la madurez espiritual. "A este Cristo proclamamos, aconsejando y enseñando con toda sabiduría a todas las personas, para presentarlas completamente maduras en su unión con Cristo. Con este fin trabajo y lucho fortalecido por el poder de Cristo que obra en mí." Colosenses 1:28-29 (NVI)
El apóstol se sentía impulsado a trabajar por el desarrollo espiritual de los nuevos creyentes (Efesios 4:11-13; Hechos 14:21-23). Debemos seguir su ejemplo.
Es nuestra responsabilidad ayudar a los nuevos creyentes a crecer en la gracia y conocimiento del Señor (2 Pedro 3:18) y no estamos solos para esta tarea; para esto también está la iglesia.
Desafío para hacer hoy:
Ofrécete para acompañarle en su crecimiento de conocer más de Jesús e invítalo a tu iglesia para crecer juntos hacia una madurez en Cristo.
Este contenido ha sido extraído del libro Reproducción Espiritual por James D. Crane, publicado por Editorial Mundo Hispano.





