Una relación nueva.

En Edén, algo se rompió, una comunión de intimidad se vio interrumpida, se interpuso una espada revoloteando (Génesis 3:24) para impedir un acercamiento de las partes que habían sido pensadas como una convivencia por toda la eternidad. No es que Dios aborreciera lo que con tanto amor había creado, nuestra separación de Él fue por su amor, para que por nuestro pecado no muriésemos delante de su radiante santidad. Nuestro pecado se interponía, estorbaban nuestras transgresiones e impiedades. La solución fue juzgar, condenar y ejecutar el pecado. ¿Pero cómo hacerlo sin destruirnos? Dios lo preparó todo, desde el Antiguo Testamento se anunció la sustitución vicaria de una víctima, la expresión “el chivo expiatorio” tiene su origen en esa historia. Alguien cargó con la culpa, la condena, el juicio y la sentencia. Esa persona no eres tú, fue Jesús. Para ti solo queda la relación restaurada, el diseño original, el propósito primario.

Como la respuesta a la pregunta número uno del Catecismo Menor de Westminster “¿Cuál es el fin principal del hombre? El fin principal de la existencia del hombre es glorificar a Dios, y gozar de él para siempre”.

Oración:

Señor Jesús, sé que ahora caminamos juntos, que eres mi amigo, mi hermano mayor, mi consejero, mi Señor y redentor. Ahora sé que no estoy solo, que nunca lo estuve, solo que no me había dado cuenta que tu deseo siempre fue que estuviéramos juntos. Gracias por amarme. En Cristo Jesús, amén.
24 de junio de 2026
Gracie, la jirafa que desapareció de un rancho en Texas
24 de junio de 2026
Cuida tus palabras
23 de junio de 2026
“Estamos felices, agradecidos con Dios por este milagro”
23 de junio de 2026
Ora por tus hijos
22 de junio de 2026
Amar es corregir
21 de junio de 2026
¿Cuán lejos estás dispuesto a llegar?
20 de junio de 2026
Se enseña más actuando que hablando
19 de junio de 2026
¿Qué tienes en tu mano?
19 de junio de 2026
¡México asegura su pase a la siguiente fase como líder de grupo!
15 de junio de 2026
¿Cómo ser un buen padre?
Show More