Un misterio y un milagro

El estrés surge cuando llevamos más carga de la que Dios nos ha llamado a soportar y cuando hacemos más de lo que Él nos ha pedido. Es una señal de advertencia de que algo en nuestra vida necesita cambiar. A veces, el estrés también puede ser consecuencia de comprometernos con cosas equivocadas en lugar de con las correctas.
Siempre he creído que mi vida está en manos de Dios, y así es. Él es soberano, el Dios de toda autoridad. Sin embargo, también nos ha dado libre albedrío para elegirlo a Él o no, para elegir el bien o no hacerlo. Nos ha dado el poder de determinar el nivel de estrés que hay en nuestra vida. Siempre ofrece paz y descanso a Sus hijos incluso en medio del caos y la vida ajetreada. Sé que la paz y el descanso son Su voluntad para mi vida. Sin embargo, tengo la opción de elegirlo a Él o no y, en ese sentido, mi vida está en mis propias manos.
Habrá temporadas en la vida en que tendrás que aprender a descansar pero no a rendirte. Solo una mujer cuyo corazón está centrado en la eternidad podrá navegar en medio de la ocupación manteniendo un corazón sereno, un rostro pacífico y una voz amable. En los momentos con más presión y cargas de la vida, tu fe te guiará, te sostendrá y te controlará.
Eres más fuerte de lo que crees y capaz de más de lo que piensas, porque Jesús vive dentro de ti. Puede que te sientas débil e incapaz de salir adelante; puede que sientas que estás decepcionando a todo tu entorno. Pero esos son precisamente los momentos en los que puedes pedir la fortaleza y la paz de Dios. Esto es tanto un misterio como un milagro: cuando llegas al punto de mayor frustración, Dios puede llenarte hasta desbordar tu copa con Su fortaleza y paz.
Es cuando llegamos a nuestro límite que estamos más dispuestas a rendir nuestra voluntad, calendario y caminos a Dios, porque sabemos que no podemos sobrevivir sin Él. Quizás hoy estés en ese punto. Si es así, ¡te encuentras en el umbral de un milagro! Dios ama infundir a las mujeres cansadas y debilitadas con Su fuerza y Su gozo sobrenatural. ¡Es lo que mejor hace!








