Preparación, protección o redirección

Jesús le respondió: «Ahora no te das cuenta de lo que hago, pero más tarde lo entenderás». — Juan 13:7 (NVI)
Colocar:
A menudo olvidamos que creer en Jesús conlleva desafíos. La fe pone a prueba la paciencia, la confianza y la serenidad. Revela en qué confiamos.
Aprendí esto a las malas. Estaba en una situación en la que me sentía completamente fuera de control. Lo único que me quedaba por hacer era orar: entregarle todo a Dios.
No entendí por qué me pasó algo tan difícil en ese momento. Pero Dios lo usó para guiarme de vuelta hacia Él. Después de rendirme, todo quedó claro: por qué no me dejó aprovechar esa oportunidad. Por qué no metió ese tiro. Por qué la lesión me obligó a quedarme fuera.
Dios permite las pruebas porque nos prepara, nos protege o nos redirige. Todo se alinea con su propósito, incluso cuando no lo entendemos.
Ir:
•¿Con qué estás luchando hoy?
• ¿Por qué desafíos pasados puedes agradecer ahora a Dios?
Con el tiempo:
Padre Celestial, lléname de valor y esperanza. Gracias por estar a mi lado incluso cuando me alejé. Ayúdame a buscarte primero y a confiar en tu propósito. En el nombre de Jesús, amén.
La verdad para llevar:
La fe se demuestra en la rendición al tiempo de Dios.








