Día 3: Pedir perdón

Pedir perdón es algo fundamental. El perdón es algo que te da la otra persona cuando confiesas tu error.
A veces pedimos perdón rápidamente, como para resolver un trámite, porque es algo que duele. Pero en realidad, más que pedir perdón, uno tiene que confesar lo que hizo. «Mira, el otro día pasó tal cosa, fue así, y yo sé que te hizo daño, te molestó, y la verdad es que no me siento bien.» Inmediatamente, en la otra persona surge una respuesta pacificadora y perdonadora: «Bueno, quédate tranquilo, te perdono».
El perdón es algo que otorga la otra persona. El perdón es posiblemente una de las cosas más importantes a la que nos enfrentamos en todas las relaciones. El perdón trae un manto de sanidad a nuestra relación. Pruébalo y tendrás una relación fuerte.
No te dejes llevar por el orgullo, porque de esta manera puedes acabar bastante mal. Pedir perdón no es humillante, al contrario, es un acto muy necesario que no hace más que mostrar cuánto nos importa la otra persona.








