Día 1: Dios también está en el caos

A veces nuestros días arrancan sin filtros: desayunos recalentados, mochilas olvidadas, niños corriendo y una taza de café que ya no supo a nada. En medio de todo eso, puede parecer que Dios está ausente… pero no lo está.
Dios no se queda esperando en los momentos tranquilos. Él camina contigo en el caos. En los gritos y en las risas. En los berrinches y en los "mamáaaa". En las decisiones difíciles y en los silencios inesperados.
Jesús nunca prometió orden perfecto. Prometió Su presencia, todos los días. Y eso lo cambia todo.
“Y he aquí, yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 28:20).
Reto del día
Haz una pausa de 30 segundos, donde sea, y susurra:
“Dios, sé que estás aquí. Ayúdame a verte en medio de todo esto".
Oración
Padre Celestial, gracias porque no tengo que tenerlo todo en orden para encontrarte. Hoy te invito, no sólo a los momentos bonitos, sino también al desorden. Hazte presente en medio de mi día tal como es.
Gracias porque Jesús mismo se metió a mi caos haciéndose hombre, y dando su vida por mi salvación y para ponerme en una relación correcta contigo. Es en Su nombre que oro. Amén.







