Sanidad Espiritual – Pt. 2

Una vez que recibimos a Jesús y Su perdón, podemos empezar a recibir sanidad espiritual más y más profunda. Conforme más conocemos a Dios y Su Palabra, más vamos a comprender la profundidad de su amor y más vamos a disfrutar de la libertad que nos otorga la gracia.
Una de las maneras en las que disfrutamos esta libertad es reconociéndonos libres de toda culpa y condenación. Cuando genuinamente nos arrepentimos de los pecados que hemos cometido, Dios nos perdona completamente y nos limpia. La vergüenza que teníamos pierde sentido y ahora podemos vivir como personas redimidas.
Esto lo experimentó una mujer que todos reconocían como pecadora, pero cuando tuvo un encuentro con Jesús pudo sentirse aceptada, perdonada y libre de toda culpa y vergüenza, pues en Cristo somos de verdad una nueva creación.
Además, cuando experimentamos el profundo perdón de Dios en nuestras vidas, somos libres para expresar ese mismo perdón a quienes nos han lastimado, y al hacerlo, obtenemos una sanidad y libertad mucho más profundas.







