QUEDATE QUIETO

En nuestra cultura acelerada, estamos en movimiento constantemente. Ya sea que se trate de tener la agenda siempre llena, la mente acelerada o siempre conectados a la tecnología, no somos buenos para descansar. En el fondo, muchos de nosotros nos acabamos trabajando, actuando y anhelando ganar respeto, posición, autoridad, valor y amor. Ya sea que intentemos recibir estas cosas de las personas o de Dios, este esfuerzo hace que nos cansemos. Nuestra alma se cansa. La única manera en que podemos comenzar el viaje hacia el descanso es darnos permiso para parar.
Hoy, toma un tiempo para tener momentos tranquilos de soledad. Mejor, que sea un tiempo que apartes con el propósito de estar tranquilo. Sería ideal si pudieras agendar el ir a un sitio que consideres tranquilo, y pasar unos 10 minutos allí solo. Creo que 10 minutos es un buen tiempo. Has esto sin la ayuda de tecnología o de cualquier cosa que pueda interrumpirtelo.
Si pensar en alejarte un día no es posible, encuentre la forma de crear un tiempo de quietud en medio de tu flujo regular. Conduce en silencio hacia o desde el trabajo. Siéntate a almorzar solo y sin utilizar el teléfono. La clave de todo esto es no permitir que nada tome el tiempo que has reservado para estar tranquilo y en quietud
Precaución: Estarás tentado a minimizar la importancia de estar quieto, pero quiero animarte a que estés atento. Fíjate en lo que está sucediendo en tu mente y corazón a medida que te ocupas en este momento de tranquila quietud.







